Hace unas semanas estaba sentado viendo el curso de AI Fluency.

Sin construir nada. Solo aprendiendo.

Y algo se movió. El "¿qué puedo hacer con esto?" se convirtió en "¿hasta dónde puedo llevarlo?", y eso en "espera — ¿puedo construir mi propia marca con IA?".

Esa pregunta resonó.

Así que empecé. Solo en la última semana: compré el dominio, construí la página de coming soon, definí la identidad visual, y generé los meta tags y la imagen OG para que el enlace se vea intencional cuando se comparte — no como algo a medio terminar.

Soy programador y sé lo que es publicar código. Pero meterte en el diseño de tu propia marca es otro tema — herramientas nuevas, instintos nuevos, maneras nuevas de equivocarte.

He estado experimentando con Google Stitch para encontrar la dirección visual. Todavía es muy pronto para saber. Y qué pasa cuando lo combinas con Claude Code — honestamente todavía no lo sé. Esa es la parte que más curiosidad me da.

Lo que lo hizo menos intimidante no fue tener todas las respuestas. Fue tener un colaborador de ideas capaz de agarrar cada dirección que le lanzaba y devolverme algo real.

Y esto es lo que aprendí en esta semana: una marca no necesita estar terminada para ser real. Necesita existir.

La página es estática. El copy es mínimo. El diseño es limpio.

Y por primera vez, cuando alguien busca mi nombre, aparece algo que dice este soy yo, Juan.

Y eso era exactamente el punto.

Hecho en conjunto con Claude (Anthropic) mi colaborador de ideas  ·  Abr 2026